lunes, 16 de marzo de 2015

Osita, las secuelas de un atropello.

Osita es una pequeña gran perrita con mayúsculas, una superviviente en toda regla y éste es uno de tantos ejemplos de animales de cómo se adaptan a la vida en las circustancias más adversas, de una manera admirable.

Ella sufrió un atropello hace dos años apróximadamente que la dejó imposibilitada de las patitas traseras, actualmente su nueva dueña Nuri, le ha brindado la oportunidad de ser querida y cuidada como se merece.

En la radiografía se puede apreciar cómo la pata trasera ha quedado mal soldada a la articulación de la cadera, después del traumatismo que sufrió al ser atropellada y sin haber sido operada posteriormente.


El tratamiento de acupuntura en la primera sesión alivié el dolor que tenía en la parte inferior de la columna, además de reforzarle la parte superior debido a la sobrecarga que tenía de arrastrar su cuerpo. También añado dos puntos en las patitas traseras para tonificar la musculatura, los tendones y su energía en general y además de punturar donde soldó mal la fractura, en la articulación coxofemoral.















3 comentarios:

  1. Eva lo q has conseguido con osita es una pasada da gusto ver como se mueve ahora!!!!!muchas felicidades!!!!!!

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    1. Muchas gracias Marta!!! Los animales tienen unas ganas de sanar impresionantes.

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  2. Eva lo q has conseguido con osita es una pasada da gusto ver como se mueve ahora!!!!!muchas felicidades!!!!!!

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