Un perrito mayor con artrosis al que le cuesta caminar bien. Sus patitas traseras son las que más sufren.
Ayer fue el último al que pinché de los ocho a los que traté. Intenté pinchar a los más necesitados, sobretodo a los que tenían problemas óseos. Ya que en las protectoras éstos perros y si son mayores, lo sufren muchísimo, por la humedad del lugar, el frío...
A Joe le puse en la zona de sacro, cadera, puntos a lo largo de la pata donde encontraba un gran vacío en el recorrido del meridiano de Vesícula Biliar ( el músculo hundido) y por supuesto siempre puntos de Riñón, encargado de la formación del hueso y así fortalecerlo y su energía vital también utilizando la zona de especie. Zona específica de la raza, cuyo efecto es de gran alcance para reequilibrar y restituir su energía.

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