La primera vez que pinché a un animal fue a ésta gallina.. Me animaron a pincharla porque la veían mal de las patitas, le costaba incorporarse y era de las que más huevos ponía y había dejado de hacerlo.
Ellos le hacían un poco de masaje para que entrara en calor y así aliviarle un poco el dolor en las patas, pero no le solucionaban.
Cuando le pinché, tengo que decir, que me costó un poco ponérselas, ya que no tiene chicha donde agarrarse la aguja, pero al final logré que se sujetaran y para mi sorpresa la gallina estaba la mar de quieta y tranquila, además de aguantar todo el rato que duró la sesión. Yo no sé si era por la mano que tiene con los animales la mujer que la sujeta o porque esa gallina se dejaba que la ayudáramos para encontrarse mejor. Es algo curioso la reacciones de los animales, pero realmente ellos son muy sensitivos y cuando necesitan que les hagan masaje o incluso Reiki que les va muy bien, también tienen la manera de pedirlo y una vez han recibido lo que necesitaban se levantan y se van, así tal cual.
Una vez pasados los días pregunté cómo estaba la gallinita, tenía curiosidad y al parecer ya no sabían distinguirla del resto, porque no había ninguna que le costara levantarse y estuviese sin moverse.Todavía hoy me sorprende la rápida recuperación de la gallina. Me alegra haberme decidido a pincharla, que me animaran a hacerlo y haberla podido ayudar.

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